De libros...
Estoy leyendo "La Historiadora", de Elisabeth Kostova, no sé si os dirá mucho la escritora porque me parece que es la primera novela que publica, y según dicen le ha llevado 10 años de investigación. Bueno, el libro trata sobre Vlad El Empalador, Drácula, vampiros... mezcla historia fantástica con historia real, y la verdad es que el tema me ha gustado desde que era pequeño y devoraba los libros de "El Pequeño Vampiro". Sin embargo la novela falla, fundalmentalmente por la traducción de un tal Eduardo G. Murillo, que traduce como si lo hiciera yo... vergonzoso.
Quizás me esté decepcionando el libro, al margen de la traducción, porque antes leí "La Sombra del Viento", de Carlos Ruíz Zafón, y claro, las comparaciones son odiosas... sobre todo en este caso. Me parece una de las mejores novelas que he leído, con una literatura fabulosa y ambientada perfectamente en la Barcelona de la posguerra. A medida que avanza la historia, ésta te atrapa y se hace realmente difícil no seguir leyendo. Se pueden extraer fácilmente 100 frases, diálogos, o descripciones sencillamente geniales que realiza el autor. Y destaco de entre todos los personajes a Fermín Romero de Torres... cuanto me he reido con él. Si Zafón se identificó en él mismo para crear a este individuo, me muero de ganas de conocerlo. Un sentido del humor sencillo, pero muy directo, con unas gotas de ironía... genial. Desde que lo terminé, lo recomiendo a todo el mundo, me parece el regalo perfecto para tener unas horas muy entretenidas, la verdad es que a mí me ha producido risas y lágrimas, a partes iguales.
Y para finalizar este post literario, me animo a contar un pequeño detalle que confirmé en una entrevista leída a Zafón. Resulta que aprovechando el éxito de "La Sombra del Viento", Edebé ha publicado sin el consentimiento del autor su novela "Marina", obra que escribió años antes y que estaba fundamentalmente dirigida a un público juvenil. Esta editorial ha reeditado la novela, camuflándola para que sea accesible a otro público mucho más extenso... sólo un detalle fácil de comprobar, la novela tiene menos de trescientas páginas, con una letra enorme que me recuerda a los libros de Alfaguara para niños. Lo dicho, una vergüenza.

