Ayer salí a comprar algunas de esas cosas que en una lista de la compra se suele olvidar coger, tan diferentes, con tan poca relación, que luego cuesta mucho acordarte de todas ellas y comprarlas de golpe. Fueron una bolsa de magdalenas, rollos de cocina, tomates y un desodorante, por supuesto AXE, por aquello de si algún día los anuncios que veo en la televisión se vieran realizados en mi humilde persona... voy a quedarme con lo del bote de desodorante porque quiero comentar una cosa un tanto curiosa.
Resulta que en un barrio (B-A-R-R-I-O), de los de antes, como el mío, no hay supermercados cerca, y si tiendas pequeñas, cada una de su padre y de su madre y, o bien te recorres diez, cada una para una cosa, o te vas a un chino y lo compras todo de golpe, y yo, primero, intenté comprar mi desodorante en una "tienda de la casa", de un "españolito madrileño", un poco borde por cierto... pero si, el españolito borde me cobraba 4,10 € (... 700 pesetas vamos...) por el minúsculo bote, porque las cosas como son, mucha marca, muchas expectativas, pero el bote es bastante pequeño. Así que disimulando salí de la tienda, por supuesto sin el bote, y me acerqué a una de las tiendas de chinos de mi barrio, a la del chino simpático, el que te dice cien vces gracias cuando compras algo, y así fue, allí compré mi desodorante por 3,25€... la moraleja, después del post de los coches chinos, y a riesgo de contradecirme en lo que escribo, me convierto en un defensor a ultranza de este comercio oriental de productos occidentales, pero eso si, hasta dentro de poco, porque a parte de contradecirme soy un chaquetero de aupa!... me conoceréis.


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