Definitivamente me atrae la panadera de mi barrio, esto puede sonar algo estúpido, pero y quién dice que a veces la realidad no lo sea. A veces las cosas no deberían ser tan complicadas, deberían bastar un par de miradas ...

Me encantaría, después de pedirle una baguette, decirle lo mucho que me gustan sus ojos, su sonrisa, pero no se si esa mezcla de romanticismo y levadura pueda trastornarla y decida ignorarme, una situación así no la soportaría ya que en esos momentos se tiene mucho miedo al rechazo.

Deseo poder decirle que llevo un mes comiendo ese horrible pan solo por poder verla cada tarde, por cruzar una mirada con ella, quizás un par de palabras. Todo debería ser más sencillo, estoy seguro que somos cómplices del mismo secreto, deseamos lo mismo pero nadie salta esa barrera, me rodeo de inseguridad y no puedo lanzarme, pero voy a seguir intentándolo, seguiré comprando el pan con la esperanza de que algún día...