Mi jefe es un "cabrón con campanillas" (si se me permite la expresión) que diría mi madre. Pero hoy le he visto flojear delante de su jefe y he disfrutado de lo lindo. Veía como le caían las gotas de sudor por la frente y ha sido deliciosamente ridiculizado. Claro, que luego él ha repartido mal humor por todos sus trabajadores (incluido yo).

Esto me da que pensar en la estructura piramidal de la empresa privada. Donde, lamentablemente, estar en la base de la pirámide supone tener demasiados jefes que, como hacen con ellos, te hacen la vida imposible en cuanto lo consideran necesario. Si llegado el caso tienes a alguien a tu cargo la cosa cambia, podrás estar muy abajo pero ya eres jefe, y podrás descargar contra alguien la ira que a ti te han transmitido con anterioridad.

El problema, como decía, es estar en lo más bajo, allí lo único que queda es mirar hacia arriba, y en ocasiones como esta disfrutar cuando humillan a tu jefe... el problema viene siendo la reacción en cadena que ello conlleva.

Por cierto, la foto que adjunto no es fruto sino de la casualidad... puse la palabara "jefe" en el buscador de imágenes del Google y esto encontré... como veréis soy un resentido.