Me gustó esa película de Gwyneth Paltrow (... que complicado resulta escribir su nombre!!) por guión original, y porque ella sabe desdoblar el personaje, en apariencia el mismo, pero diferente por las circunstancias que le suceden. Y da que pensar.

Resulta que el hecho, en apariencia irrelevante, de coger un metro o el siguiente, le cambia la vida, en principio porque descubre como es en realidad la persona con la que convive. Y así discurre la película contando las dos historias, lo que le hubiera pasado si cogiera el metro o si lo perdiera.

No profundizo en la historia porque merece la pena ver la película. Pero da pie a escribir sobre el tema. Llego a creer que es injusto que la vida no nos adelante unos minutos sobre lo que pasaría al hacer una cosa u otra en algún momento importante, como aquellos libros infantiles en que la historia, en mayor o menor medida, la decidías tu. Todo sería más facil, sobre todo en personas indecisas al máximo como es mi caso. Porque a los que, como yo, dudan si comprar un libro u otro, coger el bus o el metro, comer pasta o arroz... necesitan ver como les cambiaría la vida en una situación u otra, tomada la decisión, y claro, traslado este tema a situaciones más arriesgadas, donde la opción elegida realmente si es importante, por ejemplo elegir un trabajo u otro, o decidir si estar con una persona o no.

Pero, despertando del sueño, como esta propuesta que hago nunca será posible, es mejor no pensar qué hubiera ocurrido si hubiéramos hecho lo contrario en algún momento de nuestra vida... acertaríamos?... mejor no saberlo?...