Se avecina la ley anti-tabaco... algunos pulmones cuentan los días que faltan, otros, incrédulos entre los que me incluyo la ignoran simplemente.

Pero resulta que en la empresa donde trabajo quisieron ser pioneros, y anunciaron a bombo y platillo que adelantaban la ley un mes, para que entrara en vigor hoy mismo, y así comprobar que efecto tenía sobre sus trabajadores... ahora les cuento qué tal fue el efecto.

Decir antes que gastaron dinero, de ese que les sobra, en una campaña de publicidad sobre lo importante que era dejar de fumar y respetar a los que no lo hacían.

Ahora viene el efecto.... como cada mañana a la cafetería de la empresa, café y... cigarro. De otros... e involuntario, pero cigarro al fin y al cabo. Sigo fumando pues. Curioso es que los que idearon el eslogan de esta gran campaña anti-tabaco sean los primeros en sacar su cajetilla. Cuestión de imagen.