Portugal, Evaristo... y esos pequeños detalles
Puente de la Constitución. Celebración de nuestro texto más importante, el que nos une (... que diría ahora Mariano), vacaciones para muchos. Viaje a Portugal. Para algunos despistados, ese pais vecino que nos pega un repaso en algunos aspectos importantes... también nosotros en otros.
Me quedo con varias cosas que ahora resumo, sin orden y tal vez guiado por ese hambre que a estas horas se despierta en mí. En primer lugar, las natas, esos pastelillos inteligentes que provocan una sensación en el paladar tan placentera que resulta dificil de explicar. Recomendadas quedan. Me han comentado que este alimento supone la droga diaria de gran parte de los portugueses que, para empezar bien el día, la acompañan de un buen café. Aquí también nos dan un repaso. Pedir un café allí supone saborearlo, y acordarse de lo mal que lo sirven en algunos sitios de España. Medida perfecta para Milton... vaso grande, con leche y dos sobres de azucar. Delicioso, y de nombre "galao". Otra recomendación.
Y tuve la suerte, gracias a una persona muy especial, de adentrarme en la cocina portuguesa más tradicional, la que no sólo tiene bacalao, sino que ofrece una gran variedad de carnes y embutidos, verdaderamente deliciosos. Para ello, estuvimos en el restaurante de Evaristo, una cabaña muy acogedora con un ambiente encantador. Y que decir de Evaristo, un tipo rollizo, que nunca conoció la verdura... bandejas y más bandejas de platos exquisitos. Última recomendación.
Y bueno, ese horario europeo de los portugueses, con la comida tan pronto, provoca una sensación de hambre continua, o lo que es lo mismo, kilos y kilos de natas, embutidos, carnes y un largo etcétera, aunque eso ya son pequeños detalles.


jacaranda dijo
Milton, eres un glotón...
Estamos de acuerdo en el café y las natas. Seguro que las verduras también las cocinan estupendamente.
De verdad somos dos países que se dan la espalda y nosotros, a veces, con un cierto aire de superioridad que no responde a nada real.
Por mi parte quiero añadir que aprecio la apuesta que han hecho por el diseño. Lo que no entiendo es la falta de previsión para cuidar sus bosques (lo mejor que tiene, según mi opinión). Ellos aludirán a nuestros incendios y no les falta razón, aunque la proporción no tiene comparación
9 Diciembre 2005 | 06:14 PM