En estos días que corren nos ponemos de acuerdo todos los madrileños, los que lo son y los que lo aparentan, para salir a la calle, al centro, cargados de espiritu navideño (... ya???) y fundamentalmente de la tarjeta de crédito, ese trozo de plástico que nos hace ricos por momentos.

Y es en estos casos cuando se puede demostrar fácilmente que esta ciudad no está preparada para las visitas, ni para los días de fiesta... se demuestra en el metro, en el tráfico, y en la cantidad de personas que entran y salen de los centros comerciales. Pero claro, luego sale Gallardón diciendo que gracias al esfuerzo de todos esta ciudad será de las mejores de Europa y la verdad es que dan ganas de reirse... o de sentirse partícipe de esta gran obra que es Madrid.

Fue en un centro comercial donde escuché una de esas conversaciones de las que Milton extrae algunas palabras, y tal vez frases que sirven para contar... aquí (más o menos) un extracto:

Ella: ... pero si tu no has tenido infancia.
El: No he tenido infancia? ... cierto, nací comunista.
Ella: (sin palabras).
Milton: (sin palabras).
El: Desde que nací me dediqué a la lucha política y no pude crecer como un niño.

No sabía yo que se pudiera nacer rojo, ni que ello afectará al crecimiento y desarrollo de un niño... mejor hablar de la Navidad.