Pendiente tenía un post para hablar nuevamente de la ley anti-tabaco. Parece que se cumple, y bueno, algunos dirán que no es difícil ya que en cualquier bar se puede seguir fumando, porque básicamente sus dueños no son tontos, y conocen a su clientela, la de las 8 cañas con cigarro en los intermedios. Lo que si es cierto, al menos de momento, es el respeto de los fumadores a la ley dentro de los centros de trabajo, lo cual se agradece, fundamentalmente a la hora de comer en la cafetería, donde por fín se puede respirar.
Sin embargo ahora aparece Esperanza Aguire, esa buena samaritana, que pretende realizar algunos retoques a la ley para permitir que los trabajadores tengan un espacio para fumar en los centros de trabajo... y yo me pregunto, cuantos fumadores votarán en las próximas municipales a las que, imagino, se presentará Aguirre?.
En fin, espero que si sigue adelante esta idea, al menos el lugar habilitado para los fumadores no sea, por ejemplo, la cafetería donde todos comemos, ya que si así ocurre, no veo la diferencia entre el antes y el después, es decir, si todos los bares permiten el fumeteo, y Espe también habilita la cafetería, o el restaurante del centro de trabajo... que nos queda?.


Será que la buena de "Espe" quiere arañar unos votos, utilizando la necesidad imperiosa que muchos tienen de fumar?... No, seguro que soy una malpensada. Eso jamás lo harían unos señores tan serios...