De corbatas y consultoras
Hay empresas en España (mejor omito nombres) donde parece que la persona que presta determinados servicios es más eficiente cuanto más elegante va, algo así como decir que lo bien que esté hecho el nudo de su corbata es directamente proporcional al nivel de sus conocimientos; de forma que un tipo con nudo italiano debe saber muchísimo, en comparación con alguien que lleve el último botón de la camisa sin abrochar. Triste pero en muchos casos cierto.
En el mundo de las consultoras de servicios el tema llega a límites preocupantes. Algunas obligan (literalmente) a sus trabajadores a vestir impecables, con buenos trajes y mejores corbatas, pero claro, al margen queda el mísero sueldo que se les paga, y que seguro dificulta al trabajador poder comprarse un buen traje. Lamentable. El poco tiempo que estas consultoras invierten en sus trabajadores lo dedican a contarles mentiras sobre lo importante que la empresa debe ser para ellos, y a decirles lo guapos que deben ir a trabajar con el cliente. Olvidan ocupar ese tiempo en darles una formación adecuada, y por supuesto que acompañe a la bonita corbata que se deben anudar.
Finalmente, todo esto se ve reflejado en determinadas empresas que contratan a varias consultoras para distintas tareas. Así se puede ver al consultor que se ha tragado el rollo corporativo con que esos directivos le lavaron el cerebro. Se presenta engominado, con un traje impecable, y con una torrija mental impresionante que no le permite desarrollar sus tareas.
Lamentablemente, esto sucede mucho en España, y muy poco en países como Alemania, Francia, o incluso Estados Unidos, donde el consultor no es mejor por llevar traje, y si existen los casos en los que esos consultores con gomina y corbata deben sentarse a escuchar lo que dice el tipo con jersey que sabe más que ellos. Así si.


universo propio dijo
Totalmente de acuerdo, es triste pero como en tantos otros temas preocupantes, la imagen juega un papel excesivamente importante...Una pena que haya gente que no sepa ver más allá.
Besos.
24 Febrero 2006 | 02:23 PM