Últimamente devoro cine, y he sustituido las palomitas, que nunca me gustaron, por la leche frita de El Corte Inglés. Lo que denota dos pequeños detalles... que mi estómago lo pagará caro, y que ya tengo excusa para no ir al cine, puesto que he llegado a un punto en el que no puedo consumir peliculas sin esos trozos de masa deliciosa en mi boca, y no es plan de ir colgado de tamaño recipiente. Mal asunto.
Ayer, entre trozo y trozo, recuperé Cinema Paradiso, posiblemente una de las pocas películas cuyo final me hace llorar sin necesidad de seguir el hilo de la película, es decir, puedo poner el dvd e iniciar la película en los dos últimos capítulos, y soy incapaz de aguantar las lágrimas.
Dos escenas finales...
... el momento en el que un Toto con pelo canoso presencia el derrumbamiento del viejo cine, con esa maravillosa música de fondo...
... antes de morir Fredo le deja un rollo de película a Toto, y al volver a su oficina éste lo ve en una pequeña sala. Son todas las imagenes censuradas de aquellas películas antiguas que ambos proyectaron, y todo con esa banda sonora...
Y las últimas palabras de Fredo a Toto cuando éste se va del pueblo...
... Este pueblo está maldito. ¡Vete!, vete y no vuelvas nunca. Y si algún día te gana la nostalgia y regresas… No me busques. No toques a mi puerta porque no te abriré. Busca algo que te guste y hazlo, ámalo como amabas de niño la cabina del Cinema Paradiso. Desde hoy, ya no quiero oirte hablar; ahora, quiero oir hablar de ti.
Sencillamente genial. Y todo acompañado de leche frita. Haced la prueba.


Totalmente de acuerdo contigo.
Leyendo tu post me han entrado ganas de volver a ver la peli.
Aprovecharé para hacer la prueba de la leche frita.
Un saludo.
No sabes cuanta coincidencia tengo contigo en tu opiniòn sobre Cenema Paradiso, una película que va más allá de ella misma. Es un hecho artístico mayor, impagable, notable, lleno de ternura y de vivencias que uno necesariamente comparte, ya que esa es la escencia del arte. Bien por tu comentario.
Látima que la leche frita engorde tanto...