Querida compañera,
esta es la única forma que he encontrado de decirte sutílmente lo mucho que me molesta que leas lo que escribo en mi ordenador, con mi teclado, y visualizado en mi monitor.
Ser compañeros de trabajo no significa que lo compartamos todo, realmente no tengo ninguna intención de compartir nada contigo, y el hecho de que día trás día vigiles lo que hago, e intentes leer mis emails, me produce una sensación de rechazo hacía tí que parece no captas.
Como imagino que aún nos quedan muchos días de trabajo juntos, o al menos cerca el uno del otro, te animo a llevar una relación cordial, de "hola y adiós", y "qué tal el trabajo", sin profundizar en la vida del otro, porque no son necesarias tantas palabras, porque me interesa más bien poco si saliste el sábado por la noche, y entiendo y deseo que debe ser algo recíproco.
Agradeciéndote de antemano lo comprensiva que has sido al leer estas líneas (desde mi monitor), se despide atentamente.
Tu compañero.
P.D. Nos vemos el lunes :)


jajaja, a ver si causa efecto!!! suerte con la compañera pesada. Un saludo!
Es que hay cada loco suelto... ¡ounx!
Y digo loco por no decir otras cosas. Grrr...
¿qué ha dicho cuando ha leído esto?
Debe de haber sido un momento extraño
Buenísimo Milton.
Lo voy a implementar.
Besos
eres único milton... pobre se habrá puesto...azul por lo menos.
Y da resultado... al menos hoy me enteré sólo yo de que tenía nuevos comentarios en mi blog ;)
Saludos!
Fantastico uso del ingenio y lenguale, te pido permiso para poder usar tu idea con las chicas de la oficina que ya no puedo hacer nada sin que me acosen via monitor de mi pc.
saludos.
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