Mojitos y cabrones
Esta mañana en la parada del autobús pensaba en escribir sobre la gente de Madrid, o mejor dicho, la gente que vive en Madrid. Aprovechando que estuve por Las Vistillas este fin de semana, ví mucho personal bebiendo mojitos, hablando, riendo, bailando... e incluso algunos con tradición popular en el bolsillo y sombreros de chulapo en la cabeza.
Y todo esto viene porque decía yo que vaya gente más agradable hay en Madrid, más abierta y cosmopolita, cercana y amigable, quizás diferente a la de otros lugares; pero en esto, al subir al autobús, un cabrón con campanillas me saca de mis pensamientos y nos grita que vaya personas sin sangre, que a ver si nos movemos y tal y cual.
Sería un caso aislado, un tipo con malos lunes, y por qué no decirlo, algunas duchas pendientes. Sin embargo, a los pocos minutos un mecaguendios me vuelve a la realidad, porque un ciclista sin miedo al miedo le grita a mi autobusero que no sabe conducir y tal y cual.
Quizás entonces sean cosas de los mojitos, que despiertan el lado agradable, o tal vez sea que cabrones hay en todas partes. Y encima es lunes.




Johnny Lomax dijo
Y que hay muchos que se pican, amigo, y por las mañanas ya salen con el entrecejo subido y a la mínima son como un barril de nitroglicerina.
Saludos.
15 Agosto 2007 | 08:52 PM